Bangkok, es la capital y la ciudad mas poblada de Tailandia y es una importante ciudad portuaria. También es conocida como la capital mundial del sexo. Pero Bangkok ofrece cosas inimaginables, algunas de ellas tremendamente hermosas como sus templos, pero otras que sobrepasan los límites de lo moral y de la ética, sobretodo al anochecer.
Llego casi de noche a Bangkok en avión. Durante el trayecto he conocido a Ricardo, un italiano afincado en Australia y que casualmente se va alojar en el mismo hotel que yo. Decidimos pues conocer Bangkok juntos, ya que ambos viajamos solos. Lo primero que hacemos tras instalarnos en el hotel, es ir a conocer la “famosa noche de Bangkok”, y es que aunque yo no tengo ni el mas mínimo interés en ningún masaje con final feliz, si que quiero ver que es lo que ofrece esta "famosa noche", aunque ello implique algún riesgo.
Nos dirigimos a la que es la calle por excelencia mas famosa de Bangkok, Kaosan Road, aunque hay otra zona que hoy en día supera en “lady massage” a Kaosan Road, la zona conocida como Patpong.
Cientos de turistas pasean por la calle, y mientras decenas de “agentes del sexo” se encargan de que te llegue el mensaje de que tienen chicas para masajes por 1.500 bahts (40 euros) y sobretodo el famoso “pon ping show”. Ricardo me convence para que vayamos a ver un “pon ping show” y tras hablar con un agente del sexo, conseguimos que los 500 bahts que nos pide se queden en 300, bebida incluida.
Llegamos al lugar en un tuc tuc, una moto con una pequeña cabina para los pasajeros. El conductor es parte del negocio y sabe que tendrá su comisión por habernos llevado. Tras pasar por varios callejones que casi dan mas miedo que tranquilidad, llegamos a un Club que esta lleno de jóvenes extranjeros ávidos de fiesta. Varias chicas se encuentras bailando completamente desnudas sobre una plataforma con varias barras de acero. El espectáculo esta servido. Suena la música y desde que empieza el show apenas puedo para de reír, porque nunca había visto nada parecido y es que las chicas usan su parte del cuerpo mas sagrada, para hacer todo tipo de habilidades. Desde fumar un puro, apagar velas de una tarta, o sacarse desde ahí abajo, hasta diez metros de cuchillas de afeitarse, e incluso hasta beberse ( y lo digo literalmente) una coca cola.
Pero hay dos platos fuertes. Uno es cuando empiezan a lanzar bolas de ping pong, sobre el público, y ya podéis imaginar como las lanzan. Si alguien ha visto la genial película “Priscilla, reina del desierto” me entenderá perfectamente. No creo que sea necesario profundizar en la explicación. Y el plato final y mas fuerte, es cuando aparece un tío de dos metros completamente desnudo y mantiene una relación sexual con una de las chicas delante de todo el mundo. El espectáculo puede resultar grotesco, pero cuando uno viene a Bangkok, ha de saber que esto también forma parte de la noche tailandesa.
Es importante que si venís a Bangkok, seáis conocedores de que esto os lo podéis encontrar, y que sinceramente puede estropearos como mínimo la noche.
Al atardecer decido ir de compras. Aquí el regateo esta al orden del día, pero los precios son mucho mas altos que los que encontré en China. Aun así, ahora es cuando debo de comprar, ya que mi regreso a España esta próximo. Hay varias zonas donde comprar en Bangkok, pero una de las mas importantes es cerca de la zona llamada Patpong. Todo lo que alli se vende es copia, pero los precios son bastante buenos, eso si, siempre hay que pagar al menos una tercera parte de lo que inicialmente nos piden. Decido pues pasar la tarde ultimando compras, y tratando de no volverme loco con tanta oferta. Esa noche tras la pasada noche decido estar mas relajado y quedarme en el hotel.
Pero amanece en Bangkok y soy conocedor de que hay un mercado a unas dos horas de la ciudad, el cual es flotante. Por unos 350 bahts puedes contratar una excursión durante toda una mañana al mercado en cuestión. Había una oferta que me gustaba mas, eran 800 bahts, pero era un día entero visitando el famoso puente sobre el Rio Kwai, y el Templo del Dragón. Lamentablemente no dispongo de tiempo ya que mi estancia en Bangkok no supera los dos días y solo puedo visitar el mercado flotante.
De igual manera hay otro mercado flotante en la ciudad de Bangkok, pero este solo esta los fines de semana y dicen que ni mucho menor tiene la espectacularidad del que se encuentra a las afueras de la ciudad.
Pero por desgracia, poco mas puedo hacer en tan solo dos días. Bangkok es una ciudad que al menos hay que dedicarle cuatro das, y si no se dispone de mucho tiempo, lo mas interesante es ver al menos sus templos y sobretodo el Gran Palace.
Bueno majos, aquí se acaba mi blog. Como dije en el capitulo anterior, motivos laborales interrumpen mis vacaciones. Espero poder seguir contándoos mas anécdotas en el futuro. Muchas gracias por haberme acompañado estos dos meses.
Ahora me encuentro en el aeropuerto de Dubai, esperando mi conexión con el vuelo a Madrid, pero una vez mas te das cuenta de que la inmensa mayoría de los países asiáticos están mas desarrollados que España. El panel informa que todos los vuelos llegan en tiempo, y como no, excepto el de Madrid, con seis horas de retraso, por “huelga de controladores”, ya sabéis esos currantes que se parten la espalda por un misero sueldo, pero lo mejor es que el gobierno de España decide aprobar un decreto que afecta a los controladores en visperas de fiestas. "Bienvenido a España", es lo primero que se me pasa por la mente. He cogido en estos dos meses mas de veinte vuelos y tenía que ser el de España, el que me iba a dar problemas….vaya sorpresa. Aqui os dejo mis ultimas fotos...
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